El Círculo Cívico de Opinión debate sobre dos temas capitales, estrechamente relacionados: la reforma constitucional y las demandas del nacionalismo catalán.

27 de abril de 2015. La reforma constitucional y Cataluña es el título del último debate organizado por el Círculo Cívico de Opinión y que se ha celebrado en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. La mesa ha estado formada por Jorge de Esteban, catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial del diario EL MUNDO; Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de Sociología y presidente del Real Instituto Elcano; Santiago Muñoz Machado, catedrático de Derecho Administrativo y Josep Maria Vallès, catedrático de Ciencias Políticas y de la Administración.

Moderador: Benigno Pendás, catedrático de Ciencia Política y director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

Muñoz Machado, autor del documento que da lugar al debate, sostiene que España necesita una reforma constitucional a fondo, porque, en definitiva y según los expertos, estamos sin Constitución; no tenemos garantizado el funcionamiento de los Poderes; el problema de Cataluña es grave, se trata de un territorio que ha sustituido el código civil por un código que se va aprobando fragmento a fragmento, de manera que ya han conseguido una legislación civil propia.

Para el profesor Muñoz Machado no hay independencia posible sin guerra o revolución, así que habrá que buscar soluciones en el orden constitucional.

Jorge de Esteban considera que la declaración unilateral de independencia de Cataluña se viene haciendo desde hace años y poco a poco. Ya están aprobados 19 informes que desembocarán en la independencia. Para oponerse a esta declaración, y según Jorge de Esteban:

1.     Hay que hacer una reforma de la Constitución, pero con consenso de los partidos.

2.     Habría que suprimir el artículo 168 para llevar a cabo cualquier tipo de reforma.

3.     Para que sólo votaran los catalanes, habría que reformar el artículo 92, lo que considera inadmisible.

4.     Se tendría que utilizar el artículo 150.3 para poder resolver el contencioso catalán.

Emilio Lamo de Espinosa opina que hay que plantearse el problema de España, y no sólo el de Cataluña. O lo que es lo mismo, plantearse un proyecto para España; una regeneración democrática de España para cambiar muchas cosas, que llevaría a una reforma constitucional, que conduciría a una votación de todos los españoles.

Para Lamo de Espinosa, España es de las sociedades más bicéfalas que existen y, por tanto, es imprescindible incorporar a Cataluña al juego político.

Josep Maria Vallès afirma que la reforma constitucional sería una muestra de realismo político. Se pregunta si hay que esperar al consenso para iniciar el camino de la reforma, para concluir que es justo al revés: hay que emprender el camino primero, y no hay una fórmula mágica, pero es necesario arrancar, si se quiere llegar a una reforma de la Constitución.

No afirma que haya que suprimir el artículo 68, pero sí que es necesario un periodo constituyente con un tiempo mayor que el que tuvo la actual constitución.