POSICIONES 28 

España: retos económicos de la nueva legislatura

Antes de que sea tarde, a la política económica debe otorgársele la prioridad que las circunstancias requieren. La economía española está en una fase de desaceleración, aunque sigue mostrándose más sólida y resistente que las otras economías de la eurozona; las últimas previsiones del Banco de España y de otros servicios de estudios confirman este diagnóstico y auguran un descenso del crecimiento del PIB desde el 2,4% en 2019 al 1,7 en 2021.

Como cuestión de principio, el crecimiento sostenible requiere el mantenimiento del equilibrio financiero de la economía ante el resto del mundo; y ese equilibrio no será fácil conseguirlo si se mantiene el déficit en las cuentas públicas, de manera que uno y otro están estrechamente entrelazados.

 No obstante, este equilibrio financiero es una condición necesaria, pero no suficiente, para conseguir un aumento del crecimiento sostenible en el tiempo. Además del equilibrio financiero es imprescindible remover aquellos obstáculos que limitan la capacidad de la economía española para crecer de forma continuada. Tres son los principales, desde la perspectiva del CÍRCULO CÍVICO DE OPINIÓN, y que se glosan en este documento: primero, el mercado de trabajo, en la doble vertiente del desajuste entre formación de la mano de obra y necesidades de las empresas y la rígida regulación de múltiples aspectos de las relaciones laborales; segundo, los problemas de productividad, que exigen incidir en la innovación y la investigación y favorecer el aumento de la dimensión media de la empresa española; y, en tercer lugar, afrontar la ruptura de la unidad de mercado y el exceso de regulaciones.

 El CÍRCULO CÍVICO DE OPINIÓN cree que es imprescindible que las reformas en esos ámbitos sean acordadas por mayorías cualificadas, y no solo porque, eventualmente, así lo exija la legislación correspondiente, sino porque se tenga la vista puesta en el futuro y el interés general.