El nuevo Congreso tiene, no ya la obligación, sino la responsabilidad histórica de constituir un Gobierno estable que represente a una mayoría amplia en condiciones de gobernar

España se encuentra ante una grave situación política que las elecciones del 10-N no han hecho sino confirmar. A diferencia de otras ocasiones, esta vez no está directamente relacionada con una crisis económica subyacente, y tiene al menos dos dimensiones que se retroalimentan.

Fuente: El País

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