POSICIONES 25 

Prepararse para el presente: Digitalización y empleo.

La digitalización ha dejado de ser un futuro que hay que escudriñar y es ya un presente continuo que hay que gestionar. La transformación digital de la producción, de la provisión de servicios, del ocio y de las interacciones cotidianas comenzó ya en el decenio de 1990, pero ha entrado en esta década en una fase de portentoso despliegue.

Esta fase incluye una amplia gama de nuevas tecnologías digitales, que pueden agruparse en dos grandes esferas en lo que tiene que ver con sus potenciales efectos sobre el empleo: la robotización y la economía en plataformas digitales. La robotización es la utilización creciente de máquinas inteligentes en la forma de robots autónomos, robots de colaboración con humanos o máquinas de fabricación digital.

La robotización se potencia por la integración de las tecnologías de la ingeniería automática, la inteligencia artificial y el internet de las cosas. Estas nuevas máquinas se extienden, con ritmos crecientemente acelerados, en operaciones realizadas previamente por personas o por otras máquinas, a todas las ramas de la producción industrial y de la distribución de bienes y servicios; también a casi todas las de los servicios, desde las finanzas, la sanidad, la educación y los cuidados de personas.

Esa extensión puede suponer la sustitución de personas en determinadas tareas, pero en muchas actividades no sustituyen, sino que enriquecen las tareas de profesionales a los que esas máquinas les dan acceso a lo que se denomina “realidad aumentada”.

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2018-11-13T09:35:21+00:00