CUADERNOS 22 

Sobre el discurso del odio.

El Círculo Cívico de Opinión ha debatido a lo largo del año 2018, en diversas sesiones, el problema del discurso del odio. Es un asunto de enorme interés concerniente a los límites de la libertad de expresión y a las exigencias de la tolerancia en las sociedades actuales. No es estrictamente hablando una cuestión nueva porque el problema de los límites de dicha libertad ha sido continuamente debatido a lo largo de su historia, desde que la consagraron los textos constitucionales revolucionarios de finales del siglo XVIII y, entre nosotros, la Constitución de 1812.
La Primera Enmienda (1791) a la Constitución de los Estados Unidos de 1787 la consideró una libertad ilegislable: “El Congreso no hará ley alguna por la que se establezca una religión o se prohíba ejercerla, o se limite la libertad de palabra, o la de prensa, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y pedir al gobierno la reparación de sus agravios”.
A lo largo de dos siglos se ha formado un enorme cuerpo de doctrina, condensado en la jurisprudencia de los tribunales, sobre los frenos y contrapesos que cabe oponer a la libertad de expresión para que no lesione los derechos y libertades que reconocen a los ciudadanos las constituciones y cartas de derechos. La intimidad personal y familiar y el honor, las noticias políticas falsas y perjudiciales para el interés general ocuparon el centro de los debates durante muchos años.
En la actualidad, los límites de la libertad de expresión en relación con esos valores se han fijado de modo bastante preciso y estable.
Sin embargo, se han abierto nuevas zonas de conflicto que tienen que ver con la reducción del papel jugado hasta ahora por la tolerancia en las sociedades democráticas avanzadas, a causa de la creciente frecuencia de discursos que ofenden o denigran a personas por razón de su origen o religión, rechazan su integración o ensalzan periodos históricos en los que se ha ejercido la violencia contra ellas, o se ha impuesto su discriminación y segregación.